Al inicio no destaca demasiado, pero conforme avanzan los episodios se vuelve cada vez más interesante. El desarrollo de los personajes es clave.
La narrativa está muy cuidada y se nota el trabajo detrás del guion. Cada episodio aporta algo y no se siente relleno innecesario.
Cumple su función, pero no deja una huella profunda. Aun así, se disfruta bastante mientras dura.
Su tono oscuro y su temática pueden resultar pesados para algunos. Sin embargo, si conectas con su estilo, la experiencia es muy intensa.
Los episodios pasan rápido y siempre hay algún momento gracioso o interesante. Ideal para ver en ratos libres.
No tiene grandes fallos. Todo está bien ejecutado y se siente como una obra coherente de principio a fin.